Re-leerte.

Que grato es leerte en escritos de hace tiempo.

He leído un poco sobre lo que escribí hace unos meses, y me complace la transición de estar en el mismo lugar humanamente, pero seguir en continúo movimiento en la mente, el alma, la vida.

Porque re-leerte es un viaje a las emociones, sentimientos, de aquel que fuiste hace días, meses o años.

No suelo publicar mucho de lo que escribo.

Y es que a veces la mente escribe sin sentido, y en otras tan consciente que duelen las palabras al plasmarlas y un tanto más después al leerlas.

Que difícil para nosotros; los seres intensos. Nosotros que crecimos con los sentimientos como piel y las emociones como venas, portadoras de todo nuestro sistema emotivo. El corazón proclamándose el presidente de los estados de ánimo y sublevando a la mente a caos emocionales.

Digo ‘difícil’ porque al escribir nos exponemos sin remordimiento, vulnerables ante aquellos seres temerosos de expresar lo que su corazón grita.

Pero también muy afortunados y más; dichosos. Llenos de deseos de compartir, deseando que al leernos, puedan sentirnos.

Al escribir te invito a tomar un cuaderno y a escribir. Escribir por ti, para ti.

Porque después de escribirte, releerte es un regalo que te das al pasar el tiempo.

Un nuevo comienzo.

Cuántas veces comienzas algo en la vida, y cuántas veces llegas al mismo lugar.

Estoy comenzando una vez más, desconozco cuántas veces lo he hecho en este blog, con otros cuántos más y con muchas cosas en mi vida que deseo realizar.

Llega el ánimo, me siento muy decidido y comienzo y pasa un mes y tal vez dos y dejo de hacerlo.

Mi vida se ha basado en eso. Ninguna constancia y cero disciplina en mi vida diaria.

Pero hoy quiero que sea diferente. Hoy quiero que la vida me vea diferente, un tanto sonriente y también con esta cara que en toda la vida que he llevado, nunca me ha visto enfrentarla tan decidido.

Me siento bien, y me quiero bien.

Este nuevo comienzo, es primeramente conmigo mismo. No es comenzar un blog, un negocio, un proyecto estudiantil, un libro o cualquier otra cosa que se les venga a la mente. Hoy este comienzo es conmigo. Hoy me tomo las manos y me prometo ser siempre mi amigo. Aunque días me odie y hayan días en que no me entienda. Esos días también debo de quererme y escribirme.

Hoy escribo una de mi frasea favorita.

Hoy comienzo a trabajar en el mejor proyecto de mi vida. YO MISMO.

Evan Ortega, X.